La spreader bar es un implemento de bondage rígido, normalmente una barra de metal o madera con puntos de sujeción en los extremos, que se usa para mantener las piernas o los brazos separados a una distancia fija durante una escena. Se sujeta a los tobillos, las muñecas o ambos mediante correas o esposas, restringiendo el movimiento e imponiendo una postura concreta que la persona no puede cambiar por sí misma. Es un implemento muy visual, popular tanto por la sensación de exposición y vulnerabilidad que genera como por su uso en distintas posiciones de bondage o combinado con otros implementos como una cruz de San Andrés. Como con cualquier bondage rígido, es importante ajustar bien las correas para no cortar la circulación, evitar posturas que generen tensión excesiva en las articulaciones durante periodos largos, y hacer chequeos frecuentes sobre la comodidad de la persona inmovilizada. No debe dejarse a la persona sola mientras lleva puesta la spreader bar.