Un dungeon (o mazmorra) es un espacio físico, privado o semiprivado, equipado específicamente para la práctica de escenas BDSM: puede incluir cruces de San Andrés, bancos de bondage, ganchos de suspensión, mesas de examen, jaulas o zonas separadas para distintos tipos de juego, además de equipo compartido como paletas, floggers o cuerdas disponibles para los asistentes. Puede ser un espacio privado dentro de una casa (un «home dungeon» para uso personal o de pareja) o un local dedicado que organiza eventos y play parties para la comunidad. Los dungeons profesionales o comunitarios suelen tener normas estrictas de higiene (limpieza de equipo entre usos), seguridad (personal supervisando, como los DM) y conducta (consentimiento explícito, prohibición de tocar equipo o personas sin permiso). Usar un dungeon equipado permite acceder a mobiliario y estructuras que la mayoría no tiene en casa, además de ofrecer el contexto social y de seguridad de estar rodeado de otros miembros de la comunidad y personal capacitado para intervenir si algo va mal.