Un DM, o dungeon monitor, es la persona encargada de supervisar la seguridad y el buen funcionamiento de las escenas durante una play party o en un dungeon comercial. Su trabajo consiste en observar discretamente lo que ocurre en el espacio, asegurarse de que se respetan las reglas del evento, intervenir si detecta una situación de riesgo real (por ejemplo, un problema de seguridad física o una señal de que alguien no puede usar su palabra de seguridad) y estar disponible si algún asistente necesita ayuda o quiere reportar una conducta inapropiada. Los dungeon monitors suelen ser miembros experimentados de la comunidad, formados específicamente en primeros auxilios básicos, reconocimiento de señales de alerta y protocolos del espacio. Su presencia es una de las razones por las que los eventos organizados y los dungeons comerciales se consideran, en general, más seguros que practicar BDSM avanzado sin ningún tipo de supervisión. Si un asistente se siente incómodo o presencia algo preocupante durante un evento, acudir al DM es siempre la vía recomendada.