El TPE, o total power exchange, es la forma más profunda y extensa de intercambio de poder dentro del BDSM: una dinámica en la que la persona sumisa cede a su pareja dominante un control muy amplio sobre distintas áreas de su vida cotidiana, no solo sobre escenas puntuales. Puede abarcar decisiones sobre rutinas, protocolos diarios, vestimenta, horarios u otros aspectos, siempre dentro de lo que la persona sumisa ha aceptado de forma libre e informada. A pesar de su nombre, ningún TPE es realmente 'total' en un sentido absoluto: la persona sumisa conserva siempre el derecho a establecer límites, a negociar cambios y a salir de la dinámica cuando lo desee, y el consentimiento es continuo, no un cheque en blanco firmado una sola vez. Este tipo de relación requiere un nivel de confianza, comunicación y experiencia mucho mayor que las dinámicas D/s más ligeras, y suele desarrollarse de forma gradual entre parejas que ya se conocen bien. No es representativo de la mayoría de las relaciones BDSM, que suelen operar con un intercambio de poder mucho más acotado y específico.