El aftercare es el cuidado físico y emocional que se ofrece a las personas implicadas en una escena BDSM después de que esta termina, con el objetivo de ayudar a regular el cuerpo y las emociones tras la intensidad vivida. Puede incluir abrazos, agua, mantas, conversación tranquila, curar marcas físicas o simplemente estar presente en silencio, según lo que cada persona necesite. Es un componente esencial de una práctica BDSM responsable, ya que tanto quien recibe como quien dirige una escena pueden experimentar bajones emocionales o físicos después de la adrenalina inicial. Ya existe una guía completa sobre el aftercare en nuestro blog, con recomendaciones detalladas según el tipo de escena — esta entrada del glosario ofrece solo la definición rápida para quien busca el término.