Esta pregunta depende muchísimo del país, el tipo de contrato o acuerdo que tengas, y las circunstancias específicas de cada caso — no podemos darte una respuesta legal concreta aquí, y las leyes varían mucho de un lugar a otro. Lo que sí podemos decir en términos generales es por qué la discreción importa: cuanto más privada y controlada mantengas la información sobre tu vida BDSM, menos margen le das a un conflicto personal, familiar o de convivencia para usarla en tu contra de forma injusta, sea o no legalmente válido hacerlo. Mantener acuerdos de convivencia, contratos de mascotas o arrendamientos completamente separados de tu vida privada, y evitar mezclar ambos mundos en conversaciones o documentos, reduce el riesgo de que terceros usen tu vida sexual privada como arma en una disputa. Si estás en una situación real de este tipo, consulta con un profesional legal en tu jurisdicción — esto no sustituye ese asesoramiento.