Sí, y en muchas comunidades BDSM presenciales es una práctica habitual y bien vista. Pedir referencias significa preguntar si esa persona conoce a alguien más dentro de la comunidad que pueda dar fe de su comportamiento, su respeto por los límites y su forma de manejar el consentimiento en encuentros previos. No es desconfianza excesiva, es una forma razonable de reunir información antes de invertir tiempo y vulnerabilidad en conocer a alguien nuevo, especialmente si la dinámica que buscas implica más riesgo físico o emocional. En plataformas online, el sistema de valoración de usuarios de Contactos BDSM cumple una función similar, dándote una puntuación de reputación basada en comportamiento y feedback de otras personas antes de interactuar. Si alguien se muestra reacio o se ofende ante la simple petición de referencias, eso en sí mismo puede ser información útil. Una persona con buena reputación en la comunidad normalmente no tendrá problema en que preguntes.