Sí, se recomienda encarecidamente. El shibari no es una práctica que se domine solo viendo vídeos: la anatomía real de cada cuerpo varía, y los errores de colocación de cuerda pueden causar daño nervioso sin que se note hasta después de la escena. Buscar talleres presenciales con instructores con experiencia comprobada, o al menos formación estructurada con progresión clara (nudos básicos, ataduras de suelo antes que suspensiones, anatomía de nervios y puntos de riesgo), reduce enormemente el riesgo frente a aprender de forma aislada. Muchas comunidades BDSM locales organizan talleres de shibari para principiantes como parte de su calendario de eventos — es una forma segura y social de empezar. Si no hay clases presenciales disponibles cerca, al menos practica primero ataduras simples y no suspendidas, con una persona experimentada presente que pueda supervisar, y ten siempre tijeras de seguridad a mano. Las suspensiones completas, en particular, no deberían intentarse nunca sin formación específica y supervisión directa.