En general, grabar contenido privado entre adultos que consienten plenamente puede ser legal en muchas jurisdicciones, pero las leyes exactas — sobre consentimiento grabado, almacenamiento, distribución y edad de las personas involucradas — varían significativamente de un país a otro, así que esto no sustituye asesoría legal específica. Lo que sí es una buena práctica universal es obtener consentimiento explícito y, si es posible, verbalizado o por escrito, específicamente para la grabación, separado del consentimiento para la actividad en sí — grabar no debería asumirse como parte automática del consentimiento a una escena. Ambas personas deben poder retirar ese consentimiento después, incluyendo pedir que el material se elimine. Guarda cualquier grabación con máxima seguridad, nunca en la nube sin cifrar ni en dispositivos compartidos, y nunca la compartas sin permiso explícito y renovado de todas las personas que aparecen en ella. Si tienes dudas legales concretas sobre tu país, consulta con un profesional.