Sí, totalmente apropiado, y de hecho es señal de madurez y cuidado, no de desconfianza excesiva. Antes de conocer a alguien en persona, es razonable preguntar sobre su experiencia, sus intereses generales dentro del BDSM, cómo maneja el consentimiento y las palabras de seguridad, y cualquier detalle logístico que te dé tranquilidad, como el lugar público sugerido para un primer encuentro. Un compañero o compañera con buena disposición va a responder con paciencia y sin sentirse ofendido/a por tus preguntas; de hecho, muchas personas experimentadas valoran positivamente a alguien que pregunta, porque demuestra seriedad. Lo que sí conviene evitar es convertir la conversación previa en un interrogatorio exhaustivo sobre detalles íntimos hiperespecíficos antes de generar algo de conexión general; hay un equilibrio entre informarte y dejar espacio para conocerse naturalmente. Si notas que alguien se irrita, esquiva tus preguntas básicas de seguridad, o te hace sentir mal por preguntar, tómalo como una señal de alarma real, no como que estás siendo “demasiado cuidadoso/a”.