Aunque a menudo se usan como sinónimos fuera de la comunidad, flogging y whipping se refieren a prácticas distintas dentro del impact play. El flogging es el uso de un flogger, un implemento de varias tiras o colas que reparte el impacto sobre una superficie amplia del cuerpo, produciendo una sensación más difusa que puede ir de suave a intensa según el material y la fuerza aplicada. El whipping, en cambio, se refiere al uso de un látigo de una sola tira, como el single tail, que concentra el impacto en un punto muy preciso y requiere una técnica de manejo mucho más avanzada y arriesgada. En términos generales, el flogging se considera más accesible para quienes empiezan a explorar el impact play, ya que el margen de error es menor y las sensaciones son más fáciles de dosificar, mientras que el whipping exige un nivel de habilidad, práctica y precaución considerablemente mayor por el riesgo de golpes mal dirigidos. Conocer esta diferencia ayuda a elegir el implemento adecuado según la experiencia de cada persona.