Sí, siempre. Compartir la ubicación, la hora y el nombre o perfil de la persona con quien te vas a encontrar es una de las medidas de seguridad más simples y efectivas que existen, tanto en el BDSM como en cualquier cita con alguien que acabas de conocer online. No hace falta dar detalles íntimos sobre lo que vas a hacer, solo lo esencial: dónde, cuándo y con quién. Puedes compartir tu ubicación en tiempo real por el móvil si tu amigo o amiga está de acuerdo en monitorearla durante ese rato. Combinarlo con un safe call programado añade una capa extra de tranquilidad. Esta práctica no es señal de desconfianza hacia la otra persona, es simplemente sentido común que cualquiera debería aplicar al conocer a alguien nuevo, dentro o fuera del mundo BDSM. Cuanta más gente lo normalice, más segura es la comunidad para todos.