Lo más simple y efectivo es usar una palabra de seguridad acordada de antemano, distinta del lenguaje del propio roleplay, para evitar confusión con frases del personaje ('para' o 'no' pueden formar parte del guion, así que conviene algo claramente fuera de contexto, como 'piña' o el sistema de semáforo rojo/amarillo/verde). Al escuchar esa palabra, ambas personas deben detener la escena de inmediato, sin importar en qué punto del roleplay estén. También es válido simplemente decir en voz normal y directa 'necesito parar' o 'salgamos del personaje un momento' — no hace falta esperar a una palabra clave si la incomodidad es fuerte. Después de salir del rol, tómense tiempo para hablar fuera de personaje sobre qué pasó y por qué se sintió mal, sin juzgar a quien lo señaló. Practicar de antemano cómo se hará esta salida, y confirmar que ambas personas conocen la señal, es tan importante como negociar el escenario del roleplay en sí.